Una mirada

Son las cuatro de la tarde por cualquier calle de cualquier pueblo, el día es gris pero el sol ilumina el mar de cabezas; por estos días el clima es caótico e indescriptible. Las nubes se elevan del suelo, porque el calor evapora las gotas de la lluvia de la mañana. Desde una esquina hacia la otra, alcanzo a observar un pequeño grupo de personas, sigo mi camino consiente de que en algún punto me encontrare con el de ellos. Siempre he tenido un instinto morboso por analizar los comportamientos de los otros seres (vicios de la amada soledad) en este caso no era lo contrario y cuando tenia al grupo a metro y medio de mi existencia, sentí una sensación indescriptible, parecida a la fuerza de un imán, que me obligo a girar mi cabeza hacia un extremo y centrar mi atención en un ser del sexo femenino que caminaba distraída y excluida de la energía dinámica del grupo que la acompañaba.

En un segundo preciso, nuestras miradas se encontraron con el alma desnuda y el camino libre para viajar en ese universo desconocido de la individualidad, para experimentar la verdadera naturaleza del miedo y el origen más primitivo de la humanidad.

Una mirada es como una violación tierna y pasional de dos almas que se regocijan en el éxtasis de la superioridad.

Camilo

8 Responses

  1. Ah carajo! que profundidad… hasta me asusta. Que bien que volvió a postear.
    Buen artículo viejo, espero sinceramente que esto no tenga nada que ver con la chica aquella de moda francesa-sesentuda, de estética ‘mod’ que me contaba aquél día.
    Cualquier parecido con la realidad es pura… ¿realidad?
    Saludos sesentudos desde Don Blog Pérez.

  2. Buena la entrada parcero, aunque algo ¿excentrica?, pero muy buena al fin y al cabo, jeje, saludos!

  3. “En un segundo preciso, nuestras miradas se encontraron con el alma desnuda y el camino libre para viajar en ese universo desconocido de la individualidad, para experimentar la verdadera naturaleza del miedo y el origen más primitivo de la humanidad.

    Una mirada es como una violación tierna y pasional de dos almas que se regocijan en el éxtasis de la superioridad.”

    Excelente escrito, sin duda, pero… esta vaina de la individualidad no me suena por completo, creo que en esos instantes de miradas… lejos de ser un individuo, uno se convierte en cómplice, explorador… por lo menos si la mirada es correspondida.

    A modo personal, no quisiera regocijarme en el éxtasis de la superioridad, excepto si es una superioridad “zaratustriana”.
    ;)
    Saludos

  4. Tomáz: parce usted sabe como se pone uno explorando algunas de las “mercas” que nos ofrece el aeropuerto.
    Gurzaf: Sera que si soy excentrico?(eso explica la insistencia de mi familia para que valla donde un psiquiatra. jajajaja)
    Blueandtanit: Estoy de acuerdo con que es un complice o un explorador, pero eso no influye de una manera directa en la individualidad, como lo hace el dialogo. Si en el escrito me refiero a una superioridad “zaratustriana”; aunque de vez en cuando el ego tambien es interezante (pero no de una manera radical).
    suertes

  5. Qué puedo decir…
    Preferiblemente, nada.
    Un saludo (…) desde Don Blog Pérez.

  6. hey cuidado con esas miradas que depronto embaraza a alguien jajajaja no mentiras parce que chimba de post ya sobre este poema hemos dialogado bastante es muy bueno

    un ciego saludo desde El Porrazo

  7. que hubo poeta, pásese por Don Blog Pérez que se ha hecho usted merecedor de un premio, además pa’ que participe de su primer “meme”.
    Un saludo desde Don Blog Pérez.
    Y postee pueeees!

  8. hacen falta sus escritos por estos lares.
    saludos

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